La obra de Federico explora la transformación de la materia y la persistencia de ciertas formas elementales. Referencias al mundo biológico, la abstracción geométrica y motivos arquetípicos convergen en piezas que desplazan las cualidades aparentes de los materiales y modifican la experiencia del espacio. A partir de esos desplazamientos, propone una percepción ambigua donde naturaleza y artificio, fragilidad y solidez, lo orgánico y lo construido dejan de presentarse como categorías estables.
Durante su residencia en KIOSKO le interesa desarrollar un acercamiento al oficio de la fundición en bronce, a partir del intercambio con artistas y talleres locales en Santa Cruz.